Qué es y para que sirve la Variabilidad de la Frecuencia Cardiaca

Hoy tenemos un post muy interesante sobre la variabilidad de la frecuencia cardiaca y sus aplicaciones al entrenamiento y el rendimiento.

Muchas gracias Aribau Portillo por ayudarnos con este escrito, aportando tus conocimientos sobre el tema, sin duda todo un privilegio. 

La variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC) es la variación temporal que existe entre latidos consecutivos cardiacos durante un intervalo de tiempo definido.

Los cambios en la VFC se relacionan con las partes simpática y parasimpática del sistema nervioso.

La VFC es un biomarcador que se empezó a hacer servir para detectar y monitorizar pacientes con muerte súbita y diabetes. Poco a poco fue ganando terreno en el ámbito de la medicina deportiva, tanto en la rama de rendimiento como en la de salud, ya que es un parámetro altamente relacionado con la actividad del sistema nervioso autónomo (SNA).

El SNA tiene dos ramas: el SNP (sistema nervioso parasimpático) protagonista de los estados de reposo, el cual hace disminuir la FC y el SNS (sistema nervioso simpático) protagonista de los estados de alerta y estrés, el cual hace aumentar la FC.

Este estrés puede venir de muchos sitios, pero el que más nos va a afectar es el proveniente de sesiones de entrenamiento muy duras, como por ejemplo, días de series, carreras, etc.

Así pues la VFC permite identificar el equilibrio simptovagal, es decir, entre el estado de relajación y el estado de estrés del organismo.

Este equilibrio es clave para identificar y monitorizar estados de fatiga psicofisiológica que pueden conducir al sobreentrenamiento (OTS).

La literatura científica lo ha identificado como un biomarcador muy importante en deportes de resistencia donde la optimización del sistema cardiovascular (relacionado con el SNA) tiene una gran relevancia con el rendimiento (Buchheit, 2000).

LA VFC sirve para identificar la fatiga a nivel fisiológico y psicológico, por lo tanto sirve para conocer la coherencia psicobiologica en la que el deportista asimila el entrenamiento y se prepara para la competición.

A grandes rasgos a medida que asimilamos el entrenamiento, la VFC tendría que ir aumentando y no disminuyendo o estancándose.

La semana de puesta a punto la VFC puede empezar a disminuir ya que se relaciona con la supercompensación y es síntoma de que el cuerpo está listo para rendir al 100%.

 LA VFC nos permite a los entrenadores y deportistas poder actuar de forma proactiva, para saber si es necesario modificar las cargas de entrenamiento o no, es decir, saber si el estímulo del entrenamiento está haciendo los efectos deseados en el deportista.

Esto es debido a que en el proceso de recuperación y asimilación del entrenamiento no solamente influye el entrenamiento, sino que el estrés de la vida diaria, sueño y estilo de vida en general puede alterar significativamente nuestro estado, en comparación a el teórico del plan de entrenamiento.

Por ejemplo si tenemos un entrenamiento muy duro, pero el atleta no ha recuperado la VFC y sigue con síntomas de fatiga, en la mayoría de casos sería recomendable dejar ese entrenamiento para otro día y cambiarlo por descanso o un entrenamiento suave.   

La VFC aún es más útil para deportistas entrenando en altura, ya que la hipoxia empeora la respuesta cardiaca (Rodríguez et al. 2012; Schmitt et al. 2015).

Para medir la VFC solamente necesitamos un móvil y una banda de frecuencia cardiaca con bluetooth.

Hay muchas aplicaciones, pero Elite HRV se destaca como un app gratuita disponible para smartphones validada científicamente (Perrotta et al. 2017).

Para analizar la VFC, esta app dispone de un algoritmo propio que permite facilitar su uso y comprensión para usuarios no expertos en el concepto de la VFC, su algoritmo se basa en una escala del 0 al 10, indicando los valores: 8/9/10 una buena predisposición para la fatiga y por tanto buena recuperación; valores 6/7, predisposición para la fatiga débil con una recuperación pobre: valores <=5, indicando una predisposición para la fatiga pobre con claros síntomas de recuperación nula (Perrotta et al. 2017).

Un protocolo no invasivo, fácil de llevar a cabo y aún así utilizado en el ámbito científico (Laborde et al. 2017; Martín-Guillaumes et al. 2018) es el siguiente: Por la mañana al levantarnos, nos tumbamos en posición supina (estirados en la cama mirando hacia arriba) y dejamos 3 minutos para tomar la VFC respirando libremente.

Una vez que se comprende el concepto de la VFC, se puede usar para mejorar la efectividad del plan de entrenamiento, al permitir tomar decisiones más científicas y objetivas sobre qué tipo de sesiones de entrenamiento hay que realizar en un futuro inmediato, en función del estado de recuperación del deportista.

Cuando lo empecéis a usar encontrareis que la VFC no siempre va de la mano con vuestras sensaciones subjetivas, lo cual os dejara dudando sobre a quién hacer caso. A medida que os vayáis familiarizando con el protocolo tendríais que observar como vuestra fatiga percibida se asemeja con la fatiga fisiológica obtenida en el análisis de VFC.

Recomendamos experimentar con los resultados y crear una imagen de vuestras respuestas a lo largo del tiempo.

Portillo & Rodríguez (en publicación) estudiaron la respuesta cardíaca resultante del análisis de la VFC en 13 deportistas de élite durante una competición oficial de esquí de montaña y evidenciaron la utilidad de este biomarcador para identificar estados de fatiga psicofisiológica a lo largo de la competición y cómo ciertos parámetros de la VFC y de la simple medida de FC en reposo se correlacionaban con el rendimiento en carrera. Por lo tanto los resultados del estudio demostraron cómo un ejercicio intenso llevado a cabo en condiciones de altitud incrementaron el estrés fisiológico al manifestarse una retirada del  SNP y un aumento del SNS a lo largo de la competición.

Así pues se sumaron a la evidencia científica actual de qué este parámetro es de gran y fácil utilidad para controlar y monitorizar la fatiga psicofisiológica en deportes de resistencia y/o en condiciones de altitud.

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